Compañía Nacho Duato

Tras más de 10 años desde la salida de Nacho Duato como director de la Compañía Nacional de Danza, Nacho regresa a los escenarios de España a través de su nueva Compañía Nacho Duato. Esta compañía es el resultado de la formación de jóvenes bailarines internacionales en el Nacho Duato Trainee Program en Madrid de la mano del propio director. La Compañía Nacho Duato recupera algunas de las coreografías más importantes del coreógrafo y que en la actualidad solo pueden verse de manera dispersa en diferentes compañías internacionales. La Compañía Nacho Duato brinda la oportunidad de volver a hacer vibrar al público con las obras que tantos éxitos cosechó durante los 20 años que el coreógrafo dirigió la Compañía Nacional de Danza.

Gnawa:

ESTRENO

En Gnawa, el coreógrafo continúa con la línea iniciada en su obra Mediterrania, en la que profundizaba en sus raíces, la de sus antepasados y en su complicidad con el mar Mediterráneo.

Con esta obra, Nacho Duato intenta transmitir, a través del movimiento, la sensualidad del paisaje, la sensibilidad de sus habitantes… Con una sugerente música repleta de sonidos españoles y norteafricanos, Gnawa cautiva con su fulminante poder y su sensual elegancia, combinando la espiritualidad y el ritmo orgánico del Mediterráneo.

Coreografía: Nacho Duato

Música: Hassan Hakmoun/Adam Rudolph (Gift of the Gnawa, “Ma’Bud Allah”); Juan Alberto Arteche y Javier Paxariño (Finis Africae, “Carauari”); Rabih Abou-Khalil, Velez, Kusur y Sarkissian (Nafas, “Window”).

Diseño de vestuario: Luis Devota y Modesto Lomba

Diseño de iluminación: Nicolás Fischtel (A.A.I.)

Duración: 20 minutos

Liberté: 

ESTRENO

Liberté es un paso a dos perteneciente a la coreografía Rassemblement. En este ballet, Duato se inspira en unas canciones que la compositora y cantante Toto Bissainthe dedica a su tierra, Haití. Son canciones de esclavos atraídos por el culto Vudú. Esta creación que, gradualmente, a través de los poderes liberalizadores de la música y la danza, demuestra ser un impresionante y conmovedor llamamiento a la conciencia del público sobre los derechos humanos.

Coreografía: Nacho Duato

Música: Toto Bissainthe (Rasanbléman)

Diseño de vestuario: Nacho Duato

Diseño de iluminación: Nicolás Fischtel (A.A.I.)

Duración: 8’

Duende:

Duato se enamoró de la música de Debussy hace mucho tiempo, especialmente de la manera que tiene el compositor de convertir el sonido de la naturaleza en música. Cuando escucha su música, Duato visualiza formas, no personas, relaciones o acontecimientos. Por este motivo él considera Duende como una obra casi escultoral: un cuerpo, un movimiento en armonía con la melodía.

De forma lúdica, el ballet también investiga en los medios de expresión de los distintos significados de la palabra que le da nombre: tener duende podría tomarse por tener encanto personal, o magia en el arte flamenco; y los duendes, según se encontraran en cuentos infantiles o en la imaginación de gentes supersticiosas, tendrían carácter bien distinto.

Coreografía: Nacho Duato

Música: Claude Debussy (1862-1918). Pastorale y Finale de la Sonata para Flauta, Viola y Arpa (1916); Syrinx (1912/1913); Danse Sacrée et Danse Profane (1904)

Escenografía: Nacho Duato

Diseño de vestuario: Nacho Duato

Diseño de iluminación: Nicolás Fischtel (A.A.I.)

Duración: 23′ 40»

Cantus:

CANTUS, la nueva obra de Nacho Duato, creada para su joven compañía, habla de los horrores de un conflicto bélico a través de los ojos de jóvenes atrapados en medio de la guerra y cómo la violencia y destrucción afectan sus vidas. La obra está acompañada por la emotiva música de Karl Jenkins, que realza la profundidad de la narrativa y las emociones.
Estreno absoluto en Logroño, noviembre 2024.

Coreografía: Nacho Duato

Música: Karl Jenkins

Diseño de vestuario: Nacho Duato

Diseño de iluminación: Nicolas Fischtel (A.A.I.)

Realización de vestuario: Paulina Roa

Duración: 27 minutos

Pasión

El mítico espectáculo de la compañía Teatro Corsario regresa a los escenarios en coproducción con el Teatro Calderón y la Fundación Municipal de Cultura de Valladolid. Antes de la procesión, las esculturas reposan en el silencio de las hornacinas. Al levantarse el telón, reciben el soplo de vida que les permite vivir, una vez más, la historia para la que fueron esculpidas. El cuerpo de Cristo, hecho de madera y carne, tallado y herido, es conducido por disciplinados cofrades a su destino. PASIÓN es una puesta en escena de gran impacto visual y musical, inspirada en la imaginería castellana y en los desfiles procesionales de la Semana Santa de Valladolid, con textos de los cuatro evangelistas, Diego de San Pedro, Alonso del Campo, Fray Luis de Granada, Lucas Fernández y Giovanni Papini.

REPARTO:

Cristo: Sergio Cardoso

María Madre, Sayona, Verónica: Rosa Manzano

Juan, Sayón: Pablo Rodríguez

Pedro, Sayón: Rubén Pérez

María Salomé, Sayona: Teresa Lázaro

Pilatos, Sayón: Carlos Pinedo

María Magdalena, Sayona: Patricia Estremera

Judas, Anás, Gestas: Alfonso Mendiguchía

Felipe, Sayón, Arimatea: Raúl Escudero

Dimas, Tramoya: Diego López

Cofrade Corneta: José Á. Rodríguez / Carlos Rodríguez

Cofrade Trompeta: Jesús Núñez

Coproducción: Teatro Calderón / Fundación Municipal de Cultura

La Bella Otero

 

La Bella Otero puede ser considerado un ‘ballet operístico’ en el sentido amplio de la palabra. Es un espectáculo de gran formato, tanto por el número de bailarines como por el despliegue de vestuario, que recrea rigurosamente el mundo de la Belle Époque Parisien, y también por el desarrollo dramatúrgico de la historia.

Cuenta la intensa vida de una de las más famosas e influyentes bailarinas de finales del siglo XIX, Carolina Otero. Una mujer procedente de una aldea gallega que se inventó a sí misma a partir de un suceso trágico de su infancia. Utilizó a los hombres para ascender en su carrera artística y fue admirada por reyes de toda Europa, pero el único amor en cuyos brazos cayó fue el del juego.

La Bella Otero es una reflexión sobre el maltrato, la ambición, el éxito, la incapacidad de amar y la soledad.

Divinas palabras

Divinas palabras fue escrita por Valle-Inclán en 1919, el mismo año que Luces de Bohemia, pero el paso del tiempo y la universalidad de ambas ha puesto a la primera muy por encima de la segunda, que durante tiempo había sido considerada la cumbre valleinclanesca. Divinas palabras es la obra más universal del autor gallego, ya que es, con diferencia, la que más veces se ha llevado a escena fuera de España, sin duda por su calidad literaria y su riqueza de imágenes. Un total de 35 montajes se han llevado a cabo en 18 países de Europa, América y Asia, 13 de ellos de habla no hispana. También se ha llevado a la pantalla dentro y fuera de España y se ha representado en forma de ópera.

El tema central no es otro que la avaricia, la lujuria y la muerte, que Valle describiera como nadie y que muestra con tremenda crueldad, pero también en clave grotesca, la miseria humana encarnada en la familia de un sacristán de aldea, pero que bien puede extrapolarse a nuestra realidad más cercana.

Como ya se mencionó son muchos los críticos literarios que la consideran la más excelsa obra dramática escrita en castellano a lo largo del siglo XX y que, por tanto, debiera estar siempre en cartel en nuestro país. Sin embargo, dada la dificultad del montaje escénico (son numerosos los cambios de espacio) y el amplio elenco necesario (para encarnar los múltiples personajes), son muy pocas las puestas en escena llevadas a cabo en nuestro país (contando ésta no llegan a la decena de montajes). Por ello resulta un lujo poder abordar la creación de este gran espectáculo.

A lo largo del texto, Valle-Inclán utiliza un lenguaje poético y simbólico, y sus personajes son representativos de la decadencia moral y social. La obra aborda cuestiones como la religión, la codicia, la violencia y la desigualdad, ofreciendo una crítica mordaz de la sociedad de su tiempo pero también del actual. Divinas palabras es conocida por su estilo expresionista, su uso innovador del lenguaje y su representación de personajes grotescos.

Chavela

Si pensamos nuestra existencia como un ovillo, siempre le prestamos más atención a la punta de la vida y menos a la de la muerte.

Chavela Vargas vino al mundo a cantar verdades con el corazón y con la daga de su voz. Una vez dijo: “Yo no me voy a morir porque soy una chamana y nosotros no nos morimos, nosotros trascendemos»

María Isabel Anita Carmen de Jesús Vargas Lizano vuelve a casa después de una larga gira, la última. Su amiga “La Pelona” viene a buscarla dentro de tres días y Chavela oscila entre el filo de este y el otro mundo. De vez en cuando olvida quién es, pero un hilo rojo la lleva lejos; a esos lugares en “donde amó la vida”, a un limbo de recuerdos que la visitan antes de la partida. Allí, una anciana espera a la muerte, una niña herida manda dentro de una mujer y un Mito se hace eterno.

Los personajes aparecen y se desvanecen en una puesta escénica dotada de un realismo mágico. Cada noche, canalizaremos a “el Mito” que nos cantará y llevará a ese mundo onírico.

Chavela nos enseñará a mirarnos en su espejo libre y rotundo, viviendo, muriendo y haciéndose eterna.

Por eso Chavela Vargas es mucho más que todo eso. Chavela somos todos y todos somos Chavela. Levanta tu copa y brindemos por esta muerte que se vuelve vida. Únete a este tránsito de lucidez terminal y asciende con ella por esos escalones para llegar al cielo, hasta su cielo.

Carolina Román

Una producción de Producciones Rokamboleskas. Equipo Rokambolekas – Fabián T. Ojeda Villafuerte y Nacho Guerreros.

Agradecimientos: María Cortina, Barco Pirata Producciones, Pedro Durán, Milagros Revenga. Nuria-Cruz Moreno, Ajedrez Eventos México, Bernardo Noval y Cristina Solana de espacio Must Wanted, Fundación Casa México.

La Regenta

Una historia sobre el enfrentamiento entre la pasión desbordada de los deseos y del amor frente a las cadenas de la moral social provinciana y la traición.

Ambientada en la ciudad de Vetusta, La Regenta, publicada en 1884, es una de las grandes novelas de la literatura española del siglo XIX y una de las más importantes de la historia, según muchos críticos. Se trata de una obra naturalista que retrata con dureza el ambiente de una ciudad de provincias dominada por una clase alta ociosa y un clero que impone una moral hipócrita y asfixiante.

Ana Ozores es la protagonista, una bella y joven muchacha que se casa con Don Víctor Quintanar, antiguo regente de la Audiencia de Vetusta, mucho mayor que ella, egoísta, y que vive en cierto modo en un mundo que no tiene nada que ver con la realidad. Ana se siente agobiada en su matrimonio y, debido a su frustración, es atrapada por Don Álvaro, el donjuán de la ciudad, y por su propio confesor, Don Fermín de Pas, quien anhela convertirla en su esposa.

La reina de la belleza de Leenane

Una casa encaramada en una colina del extrarradio de Leenane. En la región de Connemara, al Noroeste de Irlanda. A mediados de la década de los 90. Mag Folan y su hija Maureen conviven solas desde hace veinte años. Sus otras dos hijas casadas viven lejos de Leenane y Maureen, que permanece soltera con más de cuarenta años, tiene que encargarse de la alimentación y demás cuidados de su madre, muy limitada de movimientos, incluso malherida en una mano.

Sus caracteres respectivos, viciados por silencios y mentiras, y marcados por las rutinas domésticas, por una relación maternofilial tensa y represiva, por actos traumáticos del pasado cercano y por un historial de daños recíprocos que se irán desvelando a lo largo de la acción, se verán alterados por un episodio local: el regreso eventual a Leenane de Pato Dooley, que trabaja de obrero en Londres, con motivo de una fiesta de despedida familiar a un tío que retorna a América después de las vacaciones. La circunstancia propiciará el reencuentro de Pato y Maureen, lo que habrá de provocar un desagrado evidente en la anciana así como una cadena de situaciones entre madre e hija con consecuencias dramáticas, y las visitas a la casa de Mag y Maureen de Ray Dooley, hermano menor de Pato, un muchacho con cortas expectativas sociales y de trabajo.

Belleza y perdón

“Belleza y perdón” es un viaje confesional de templos sagrados y alabanzas a la vida, de revolución y preguntas, de canciones como monólogos y música, como terapia; mensajes místicos y paganos acompañados de ritmos y armonías sagradas.

Así es como Mastodonte va a interpretar los temas de su último disco en este nuevo directo, usando el contacto físico con el público para que su mensaje pueda brillar más y su energía sacuda los corazones.

Un nuevo espectáculo para el que se ponen el atuendo de predicadores de la verdad; una verdad que va en busca de la Belleza y el Perdón, dos conceptos benditos para la ceremonia y especialmente conmovedores para Mastodonte. Y esta nueva verdad, inevitablemente, pone en discusión los dogmas religiosos y sus dioses -que fueron creados por el hombre en cada época para desterrar dioses paganos más antiguos-, y cuestiona también otras deidades ficticias impuestas por la sociedad y que habitan dentro de cada uno de nosotros.

Solo convirtiéndonos en dioses seremos totalmente libres y generosos con nosotros mismos y con todos los demás.

Antiguas y nuevas canciones como salmos en una iglesia pagana y el poder de la hostia sagrada convertida en decibelios que invitan al trance y al sudor del culto, banda sonora de una nueva era y de un nuevo discurso directo al corazón. Aquí y ahora. Porque nunca serás más joven de lo que eres hoy.

Querencia

Querencia es la inclinación o tendencia de las personas a volver al sitio en que se han criado o tienen costumbre de acudir.

Tras el gran éxito del último espectáculo de la Compañía de Antonio Najarro, Alento, en el que la Danza Estilizada y el Flamenco evolucionan a formas más contemporáneas, mostrando así un nuevo lenguaje y estética dancística, Antonio Najarro afronta su sexta producción, con el deseo de revisitar sus orígenes, de recuperar y ensalzar la inspiración del lenguaje de los grandes ballets coreográficos que en su día hicieron grandes a figuras como Antonio Ruiz Soler, Mariemma, entre otros.

ELENCO:

Director: Antonio Najarro

Maestra de ballet – Repetidora: África Paniagua

Bailarines solistas: Celia Ñacle, Daniel Ramos, Lidia Gómez y Alejandra de Castro.

Bailarines: María Gómez, Cristina Carnero, Eva Jimenez, María Fernández, Ethan Soriano, Javier Moreno, Álvaro Brito, Álvaro Madrid, Diego Olmier y Sergio Valverde (Bailarín cedido por el BNE)

Director de producción: Rubén Carreño

Director técnico: Raúl Mallol

Seis Personajes en Busca de Autor

Estamos en el inicio de un ensayo, ya van llegando los actores y, poco después, el director. La actriz que siempre llega tar­de, por supuesto, llega tarde. La obra que se disponen a ensayar es, curiosa­mente, de Luigi Pirandello: “El juego de los papeles”, una comedia en torno a un triángulo amoroso. Los actores, estoica­mente, soportan el malhumor del direc­tor; el director, por su parte, no soporta a casi nadie, ni siquiera a Pirandello, y se muestra quisquilloso con todo y con to­dos. Hasta que el ensayo se ve interrum­pido por una familia de seis individuos que declaran haber nacido personajes y esgrimen una pretensión imposible: que alguien represente su drama. De esa forma, la comedia se mezcla con la tra­gedia, la fantasía con la realidad y los personajes con los actores.