(Ver más abajo información completa de horarios)
«Lo siento Dave, me temo que no puedo hacer eso». HAL 9000 fue la primera computadora que dijo ‘no’ a las órdenes humanas. El aviso que nos lanzó Stanley Kubrick en el celuloide ya asoma hoy como un futuro riesgo. ¿Cuánto tardará la IA en respondernos así? ¿Qué distancia hay entre HAL 9000 y Alexia, Siri y otros ‘chatbots’ de nuestro día a día? Para establecer una colaboración sana humano-máquina tendremos que acabar de conocer aún el objeto más complejo del universo: nuestro cerebro. Una masa viscosa de apenas un kilo y medio de peso y que sólo necesita 20 vatios para funcionar.
No sabemos hasta dónde llegan sus capacidades pero sus 1.300 centímetros cúbicos y sus miles de millones de neuronas han sabido crear máquinas que ya superan sus propios límites de cálculo. Ningún geógrafo mejora a Google Maps, ni hay políglota que domine tantos idiomas como un buen translator digital…
Con nuestro universo nos pasa lo mismo. Hasta hace unas décadas no lo distinguíamos de una galaxia (hay millones de ellas). Pero no todo son átomos y moléculas. El 70% no es ni materia.
Energía del vacío, materia oscura… definiciones para una ignorancia que conecta nuestras carencias sobre estos dos desconocidos, lejos aún de ser abarcables, pero que atesoran las respuestas a preguntas que llevamos siglos haciéndonos. Al ‘conócete a ti mismo’ de los griegos aún le falta mucho para entender en qué momento esa masa viscosa llena de cables naturales genera una conciencia propia. La misma que seguirá buscando respuestas a las dimensiones de lo que está ahí afuera.
FICHA ARTÍSTICA
- EDUARDO SÁENZ, modera: matemático y profesor
- STANISLAS DEHAENE: neurocientífico cognitivo
- LICIA VERDE: cosmóloga y física teórica
- CHRISTOPHE GALFARD: doctorado en física bajo la tutela de Stephen Hawking


