programación

ZARZUELA SOLIDARIA

REPARTO por orden de aparición:

LOLA  RUIZ   Ana María Rodríguez - GONZALO CHUECA  José Sanz “Rudo”
JULIO RUIZ Francisco Pahino - LA MODISTA Nuria Lloreda
EL DE LA LLUVIA Santiago de Miguel - LA DE LA LLUVIA M.ª Jesús Asensio
ESPIRITU 1 Francisco Argüello - ESPIRITU 2 Josefina González  -
ESPIRITU 3 Eduardo Muñoz -  NEPTUNO Pedro Zamora –
CAMARERO VIEJO Carlos de Francisco - CAMARERO JOVEN José Luis Espinilla jr.
 CLIENTES REALES Pilar Redondo – Alicia Vallejo – T . Fuente – M.ª Angeles Alvarez
 LA CHATA (EVA) Ana Fernández  - LA PELOS (FINA) Marali Sánchez –
LA DEL AVAPIÉS (SEGURA) Geles Ortega
LA SOPRANO Mati García – EL TENOR Luis Fernández
UN FUNCIONARIO Javier M. Iturrate - CLIENTE-ESPIRITU 1 Antonio Rodríguez
CLIENTE-ESPIRITU 2 Angelines Vaquero - D. FEDERICO CHUECA Hilario Barrera
Espíritus u fantasmas, CORO GENERAL

 

FICHA TECNICA:
PUESTA EN ESCENA, ATREZZO Y VESTUARIO: “AMIGOS DE LA ZARZUELA”
ESCENOGRAFIA: CARLOS DE FRANCISCO - LUMINOTECNIA Y EFECTOS: JOSE CARLOS CAMARERO
UTILERIA: MARGARITA MARTINEZ - REGIDOR: JOSE LUIS ESPINILLA
MONTAJE: ANTONIO RODRIGUEZ – FRANCISCO PAHINO – SANTIAGO DE MIGUEL
Y EQUIPO TECNICO DEL TEATRO CALDERÓN

 

PIANISTA:  JOSE RAMÓN ECHEZARRETA
DIRECCION DE ESCENA:  PEDRO ZAMORA
DIRECCION MUSICAL:  DOREL MURGU

 

EL ESPIRITU DE LA ZARZUELA
Dos personajes… una casa… un café… una herencia… Unos espíritus.
Lola y Gonzalo dignos descendientes de Don Julio Ruiz y Don Federico Chueca.

Lola ha venido a Madrid, porque ha recibido como herencia de sus ancestros una patata caliente, un elegante café El Cafetín de la Plazuela. Local con mucha solera, que además incluye las viviendas de la parte superior, protegido por Patrimonio y Bellas Artes, y que no sólo no se puede demoler, sino que hay que conservarlo en pie y sin que se caiga, gastos incluidos -éstas son cosas que pueden pasar-

Ella no puede afrontar dichos gastos de mantenimiento y lo quiere poner en manos de una inmobiliaria para venderlo, ahí entra Gonzalo, que es el tipo de la inmobiliaria. Entre vendedora y agente inmobiliario se establece pronto cierta complicidad, y dado que el edificio tiene posibilidades, él trata de convencerla para que lo rehabilite y  explote como café teatro, a lo que ella se niega, pues  le confiesa que ese sitio está embrujado, y las noches que se ha alojado ahí, han sido un calvario: hay humedades, rezuma agua por todos los rincones, tanto es así que se le ha aparecido hasta el mismo Neptuno, oye coros… oye voces… Él la dice que sin duda exagera, pero ella insiste, hasta hacer que él se quede una noche a pernoctar en la vivienda con ella, para que lo compruebe con sus propios ojos y oídos. Gonzalo se queda por varias razones: es una posible clienta, la tía promete, está sola y es atractiva, puede haber plan. De modo que se queda y... tachán! comprueba que, en efecto, al amparo de las sombras aparece Neptuno y más gente, como si fuesen de carne y hueso. Gonzalo convence a Lola que pruebe a reabrir el café teatro, ofreciendo a los “espíritus” recrear el ambiente del Cafetín y proponiéndoles hacer zarzuela en directo. En realidad lo que los “espíritus” plantean a sus empresarios, es otra cosa. Un convenio laboral. Lógicamente no son terrenales, y quieren arrancar de la pareja el compromiso de que los dejarán vivir allí para siempre, en la parte superior de la casa, nada de exorcistas, nada de conjuros, nada de ristras de ajos. ¿El desenlace? Un final feliz, claro...

Así discurre todo este episodio, intercalando en la trama, músicas del maestro Federico Chueca. Hemos tratado de transgredir, -al enmarcar una zarzuela de antaño- antañísimo, en los tiempos actuales, sin perder la ocasión de hacerle un guiño al pasado. Empezar en el hoy, para volver al ayer por... motivos económicos? puede que nos toque hacerlo en la vida real.

 

 

Miércoles, 5 de abril (20:30 h)

 

Precios

Donativo 10€